Que pare todo por lo menos hoy.
Hay un ojo en la nube
que me mira inquisidor.
Sabe todo lo que siento
y me perdona como soy.
Hay una mano en la espuma
que me sirve de escalón,
y me trepo siendo una
esquivando el tropezón.
Hay una lengua en el mar
que me devora,
obligándome a besar
y acariciándome toda.
Millones de estrellas
llenando de verdad
las miles de huellas
y los granos de sal.
Todo está detenido hoy.

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